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jueves, 24 de diciembre de 2015

MONASTERIO BENEDICTINO SAN JOSÉ LES DESEA FELIZ Y SANTA NAVIDAD: Boletin Diciembre 2015



Información y donativos en: benedictinos.jimdo.com
Misas sábados y Domingos   10:00  am
« Y sirvaos de seña, que hallaréis al niño envuelto en pañales, y reclinado en un pesebre » (Lc II, 12)
« Entonces la región desierta y intransitable se alegrará; y saltará de gozo la soledad, y florescerá como lirio. Fructificará copiosamente, y se regocijará llena de alborozo. » (Is XXXV,1-2)


« Y sirvaos de seña, que hallaréis al niño envuelto en pañales, y reclinado en un pesebre » (Lc II, 12)
« Entonces la región desierta y intransitable se alegrará; y saltará de gozo la soledad, y florescerá como lirio. Fructificará copiosamente, y se regocijará llena de alborozo. » (Is XXXV,1-2)
Estimados amigos y benefactores:
Les deseamos a todos ustedes una muy feliz y bendita Navidad y les agradecemos una vez más por su apoyo, oraciones, y generosidad para con el Monasterio San José. Continuamos  con la  construcción  del secundo piso y con la excavación del pozo de agua, la cuál se espera encontrar a 50 metros de profundidad. Por favor sígannos ayudando para mayor gloria del Niño Dios.

 Los pormenores del nacimiento de nuestro Salvador deben ser para nosotros misterios llenos de amor: Él quiso nacer en un establo siendo que pudo haber escogido un palacio si hubiera querido; dando así  ejemplo de humildad y pobreza. No quiso tener como cuna sino un pesebre; como ropa, pañales prestados; y como adoradores, pobres pastores; tal ejemplo nos revela al mundo el desapego de los bienes de la tierra que debemos tener. Nuestro Señor quizo al nacer sufrir frio y  abandono. Desde pequeñito nos enseñó la mortificación voluntaria. Desde tan tierna edad ya habia comenzado a expiar por nuestros pecados: para curar nuestro orgullo, quizo ser humilde; para curar nuestro amor por las riquezas, nos enseñó el desapego; a nuestra sensualidad, sus sufrimientos. Estas solo algunas de las lecciones del pesebre de Belén. 

La práctica del ofrecimiento de las tres Misas en el día de Navidad es muy antigua. Ellas se ofrecen en honor y para para recordar los tres nacimientos de Nuestro Señor Jesucristo: su nacimiento según la carne, en el tiempo, de la Virgen María; su generación eternamente de  Dios Padre; y tercero, su nacimiento espiritual o místico en nuestras almas por fe y la caridad,  pero especialmente por la comunión Eucarística, que deberíamos recibir en esta bella fiesta de Navidad después de haber limpiado el pesebre de nuestra alma con una buena confesión sacramental. ¡Les deseamos a todos una feliz y santa Navidad!  


Explicación  sobre las tres misas 
celebradas en Navidad
Por San Antonio de Padua
Doctor Evangélico

Así como en la primavera Dios creó al mundo, así también en Natividad de su Hijo creó un mundo nuevo, que todo lo renueva. En el primero día dijo Dios: «Hágase la luz; y la luz fue hecha». Hoy el Verbo del Padre, por quien todo fue creado, se encarnó. Aquella luz, que dijo: «Sea hecha la luz», hoy fue hecha. Por eso, se canta hoy en la misa de la aurora: «La luz brillará, etc.» Noten que en este día se celebran tres misas. La misa de la Noche, en que se canta: «El Señor me dijo», la cuál representaba la generación oculta de la Divinidad, que nadie puede describir.  La misa de la Aurora, representa su nacimiento de su Madre el dia de hoy. La tercera misa representa al mismo tiempo su generación de la Madre y del Padre. Y por ello cantamos en el Introito: «Nos a nacido un niño; esto se refiere a la generación de la Madre; y se lee en el Evangelio: «En el Principio era el Verbo»; esto se refiere a la generación de la parte del eterno Padre. La primera misa la cantamos de noche, porque aquella generación de parte del Padre es para nosotros oculta, para los que en ella  creemos. La Secunda misa se celebra muy temprano, al principio de la mañana, porque la generación de parte de la Madre nos fue visible, mas como que diluida en una nube. Porque en efecto, quien podrá atreverse a desatar la correa de su calzado, esto es, poder entender el misterio de su  Encarnación? La tercera misa la cantamos estando todavía el día en claridad ya que en el día de la eternidad, cuando pase toda oscuridad, claramente veremos de que modo fue Jesucristo generado por el Padre y generado también por la Madre. De hecho, será entonces cuando sabremos lo que es el Omnipotente, ya que lo veremos cara la cara y seremos semejantes  a Él.
Te rogamos Oh! Señora expectante, Señora nuestra,  Santa Madre de Dios, que en esta Navidad de tu Hijo, en la que diste a luz siendo Virgen, tu que lo envolviste en pañales y lo reclinaste en un pesebre, pedirle al divino Niño indulgencia para nosotros, para que, con la intercesión de vuestra misericordia, pueda ser curada la quemadura de nuestra alma, aquella que contraimos por el fuego del pecado, a fin de que merezcamos llegar al gozo de la eterna festividad. A la cuál dígnese llevarnos Él mismo, ya que se digno nacer de ti, Virgen gloriosa, al Quién sea dada toda honra y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

EL ARIETE CATÓLICO LES DESEA FELIZ Y SANTA NAVIDAD


"Se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvía con su luz, quedando ellos sobrecogidos de gran temor. 
Díjoles el ángel: No temais, os traigo una buena nueva, una gran alegría que es para todo el pueblo; pues os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mesías Señor en la ciudad de David. (Luc 2, 9-11)

"Fueron con presteza y encontraron a María, a José y al Niño acostado en un pesebre y viéndole, contaron lo que se les había dicho acerca del Niño" (Luc 2,16-17)

miércoles, 23 de diciembre de 2015

DOMINGO IV DE ADVIENTO (Bogotá, año 2015): R.P. FERNANDO ALTAMIRA




Queridos hijos: Cuatro domingos tenemos en Adviento, ¡y en tres de ellos se nos habla del Precursor del Señor: San Juan Bautista! Así y todo, en la Sagrada Escritura y en la Tradición o Revelación Oral, es poco lo que se nos dice de él, es poco lo que sabemos, y no deja de ser entonces un personaje misterioso, y un santo de primer nivel, símbolo de lo anti-mundano, como es el Catolicismo de verdad, como nosotros no somos, pero como nosotros deseamos ser. Veamos algunas cosas de San Juan Bautista:

  “En el año 15º del Imperio de Tiberio César… factum est verbum Domini super Ioanem… in deserto: se hizo (algunos traducen: vino) la palabra del Señor sobre Juan… en el desierto. Et venit in omnem regionem Iordanis, praedicans baptismum poenitentiae in remissionem peccatorum: y vino a toda la región del Jordán, predicando un bautismo de penitencia para perdón de los pecados”.

 El austero predicador del desierto. El profeta Malaquías habló de él 400 años antes: (Malaquías 3,1) “Ecce ego mitto angelum meum, et praeparabit víam ante faciem meam: he aquí que yo envío mi ángel, y (él) preparará el camino ante mi faz”. Cristo mismo en San Mateo (11, 8-10), que fue el Evangelio del Segundo Domingo de Adviento, dice: “Pero ¿qué salisteis a ver?, ¿un profeta? Os digo sí, ciertamente, y más que profeta. Éste es de quien está escrito: Ecce ego mitto angelum meum ante faciem tuam, qui praeparabit viam tuam ante te: he aquí que yo envío mi ángel ante tu faz, el cual preparará tu camino antes de ti”. 

La cita de Cristo tiene alguna pequeña diferencia. Se aplica aquí lo que luego diremos sobre las palabras de Isaías. En esta profecía se llama “ángel” al Bautista, que significa mensajero, es el mensajero de Dios, el que anuncia, el pregonero o precursor del Señor: Preparará el camino ante mi faz; preparará los caminos que conducen a Dios.

 Isaías predicó del Bautista unos 800 años antes. Hoy se hace alusión a ello: (v.4) “predicando un bautismo de penitencia para remisión de los pecados, sicut scriptum est in libro sermonum Isaiae prophetae: Vox clamantis in deserto: como está escrito en el libro de las palabras de Isaías profeta: 

Voz de uno que clama en el desierto. Parate viam Domini: preparad el camino del Señor. Rectas fácite semitas eius: haced rectos los senderos de Él. Omnis vallis implébitur: todo valle será llenado. Et omnis mons et collis humiliábitur: y todo monte y collado será humillado. Et erunt prava in directa: y las cosas depravadas se convertirán en rectas. Et áspera in vías planas: y las cosas ásperas (escabrosas) se convertirán en vías planas. Et videbit omnis caro salutare Dei: y toda carne (todo ser humano) verá la salvación de Dios”. El fragmento de Isaías (Isaías 40,3-5 1 ) no habla allí de perdón de los pecados ni de un bautismo (que significa “lavado”) para preparar el arrepentimiento, y la literalidad difiere un poco con la profecía (en la versión de la Vulgata). 

¿Cuál es la relación de las palabras de la profecía y lo que dice el Evangelio? La Sagrada Escritura es la Palabra de Dios, el Verbo de Dios: Cristo es su autor, y, por ser Dios, tiene inerrancia (la Sagrada Escritura no tiene error). Por lo cual, en esas diferencias entre lo que Cristo y los Evangelios nos dicen, y los textos de las profecías de Isaías o de Malaquías: 

 O Cristo nos está dando, por ejemplo, la versión de los Setenta en griego. O nos está dando la Revelación Oral que había sobre esos mismos temas, con más detalles que la Revelación Escrita de la Sagrada Escritura. O Dios nos está dando una nueva Revelación en lo del bautismo de arrepentimiento (Cristo es Dios) para completar lo antiguo. En las palabras de Isaías se anuncia un camino ofrecido por “la voz de uno que clama en el desierto”, vox clamantis, para alcanzar arrepentimiento de los pecados y perdón, y Cristo nos agrega que eso será ayudado por un lavado (“bautismo”) de arrepentimiento, un rito que ayuda a arrepentirse. Se ve que en la Revelación Oral de Dios o Tradición había datos de que el Mesías iba a bautizar (lavar). Cristo instituyó nuestro Sacramento del Bautismo. Pero aquí tenemos al Precursor, el Bautista, que también lava o bautiza, aunque el de Juan no es el Sacramento del Nuevo Testamento. Y a tal punto se ve, por la Revelación Oral, que relacionaban un bautismo con el Mesías, que el domingo pasado escuchábamos:

 “En aquel tiempo, los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas para preguntar a Juan: ¿Tú quién eres? Y confesó y no negó y confesó: Yo no soy el Mesías… Pues ¿por qué bautizas si no tú no eres el Mesías…? Yo bautizo en agua, pero en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. Éste es el que había de venir después de mí, el cual ha sido preferido a mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa de su zapato”. Le dicen “¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías?”. Por lo visto, por parte de la Revelación Oral, pues esto no está en la Sagrada Escritura, los judíos conocían del Mesías que Él iba a bautizar. Mas no lo conocían del Precursor, y Cristo aquí lo dirá y lo enseñará: Juan también bautiza, pero para empujar al arrepentimiento.


 Veamos ahora los elementos que hay en el Evangelio: “Vox clamantis in deserto”. Se traduce literalmente “voz de uno que clama, o voz del que clama, en el desierto”. Están mal las traducciones que dicen: “voz que clama”, o “voz clamante”, en ese caso debería decir en latín “clamans” y no “clamantis”. ¿Quién es el que clama en el desierto? San Juan Bautista dirán todos. Pues no: Según lo que parece la mejor interpretación, el que clama en el desierto es Cristo, es Dios, y clama en un desierto, en el desierto de las almas, porque su doctrina, su Catolicismo, por nadie es escuchado; al revés, se escucha y se presta atención y se vive según lo contrario, según lo mundano, según el mundo. Cristo clama en el desierto por el olvido que tienen las almas de Él. Y la voz del que clama, la voz de Cristo, en el desierto es San Juan Bautista: El heraldo de Dios, el heraldo o anunciador de Cristo, quien busca con su voz anunciar al Mesías y que el Mesías, Cristo, sea escuchado.

“Parate viam Dómini”, “preparad el camino del Señor”, preparad las almas para que reciban a Dios. ¿De qué manera? Con las palabras que siguen lo responderá. Pero así como esto tuvo un cumplimiento histórico en la época de Cristo con los que se preparaban para Él (cambiando de vida, arrepintiéndose), así tiene que tener un cumplimiento hoy entre nosotros, y por eso la Iglesia Católica ofrece este texto antes de la Navidad, para que recibamos bien el nacimiento del Niño Dios. De lo contrario, estamos en la pura exterioridad, rezamos la Novena porque sí, por lo social nomás, sin cambiar en nuestro interior, sin ir a confesarnos antes de la Navidad. “Rectas fácite sémitas eius”, “haced rectos sus senderos”, sus sendas, las sendas que iba a caminar Cristo. Así dice la profecía. ¿Y cuáles son las sendas que Cristo iba a transitar? Las sendas que Cristo iba a transitar eran las almas, buscar la almas, ir hacia ellas, salvarlas. ¿Y cómo se hacen rectas esas almas, esas sendas? 

“Omnis vallis implébitur”, “todo valle será llenado”. En la profecía, ¿qué son los valles? Los valles son la almas humildes, que son llanas, son de menor altura que los montes o montañas (que es el siguiente ejemplo). Y las almas que tienen humildad, serán llenadas, recibirán mucho de Dios. Además, una de las primeras condiciones del arrepentimiento por los pecados es la humildad, porque todo pecado es soberbia, es querer hacer nuestra voluntad y no la Voluntad de Dios, la cual nos muestra la Verdad y el Bien. “Et omnis mons et collis humiliábitur”, “y todo monte y collado será humillado”. El collado y el monte, a diferencia de las “almas valle”, son los soberbios, los que se ubican a sí mismos allá en lo alto, el orgulloso, el engreído, el que se las cree:

 “No es varón probado aquél que a sí mismo se recomienda, sino aquél a quien Dios recomienda” (San Pablo, Carta a los Romanos). Al valle-humilde, Dios lo levantará, lo llenará. Al monte-soberbio, Dios lo abajará, será “humillado” (viene de “humus”, tierra: será llevado para abajo, puesto en tierra). Y de hecho, los soberbios de la época, los que se creían gran cosa, no recibieron al Mesías-Dios, y no tuvieron parte en las Bodas del Cordero, y probablemente muchos de ellos quedaron “excluidos del Reino de Dios”, como Cristo muchas veces les dijo. “Et erunt prava in directa”, “y las cosas depravadas se convertirán en rectas”. Las cosas, las almas depravadas, en latín “prava”: Tal vez aquí podemos poner los pecados de la lujuria, las almas “prava”, se convertirán en rectas, tendrán la virtud de la pureza. “Et áspera in vías planas”, “y las cosas ásperas (escabrosas) se convertirán en vías planas”. Las “almas-áspera”, ¿qué pueden ser? Las personalidades difíciles, escabrosas, complicadas (todo esto tiene que ver nuevamente con el orgullo), se convertirán en “vías planas”, en almas sencillas y humildes, como le gusta a Dios.

Y así, haciendo estas cosas: “Et videbit omnis caro salutare Dei”, “y toda carne (todo ser humano) verá la salvación de Dios”, así conseguirán la salvación, se salvarán, nos convertiremos. En la Navidad, junto con la Semana Santa, hay gracias muy especiales de conversión, de arrepentimiento, de cambio de vida. Todos deberían volcarse a la Confesión, para que todos puedan recibir la Comunión el día de la Navidad. Lo piden todos los años en la Novena, pero no sé si lo consideran o lo cumplen. Si alguno está en estado de pecado mortal, ¡a conseguir la gracia santificante!, ¡a confesarse! Y que el Niño Dios no los encuentre en pecado mortal, sino como posesión de Dios, en estado de gracia, con el Niño Dios. 

AVE MARÍA PURÍSIMA.


FELIZ Y SANTA NAVIDAD LES DESEA EL R. P. HUGO RUÍZ VALLEJO








FELIZ Y SANTA NAVIDAD LES DESEA EL R. P. CARDOZO


lunes, 21 de diciembre de 2015

MENSAJE DE SAN PIO X A LOS ACUERDISTAS





Están, pues, gravemente equivocados los que creen posible y esperan para la Iglesia un estado permanente de plena tranquilidad, de prosperidad universal, y un reconocimiento práctico y unánime de su poder, sin contradicción alguna; pero mucho peor es el error de aquellos que se engañan pensando que alcanzarán esa paz efímera mediante la disimulación de los derechos e intereses de la Iglesia, sacrificándolos a intereses privados, disminuyéndolos injustamente, complaciendo al mundo, “que está todo puesto bajo el maligno” (1 Jn. 5, 19), con el pretexto de captar la simpatía de los fautores de novedad y atraerlos a la Iglesia, como si fuera posible una composición o acuerdo entre la luz y las tinieblas, entre Cristo y Belial.

 “Son éstos, sueños de enfermos, alucinaciones que siempre han ocurrido y ocurrirán mientras haya soldados cobardes, que arrojen las armas a la sola presencia del enemigo, o traidores que pretendan a todo costo hacer las paces con el enemigo, que es el enemigo irreconciliable de Dios y de los hombres”.  (Papa San Pío X, Encíclica Communium Rerum, del 21 de abril de 1909).

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO (PADRE RAFAEL ARIZAGA)

sábado, 19 de diciembre de 2015

NUESTRO COMBATE ES SOBRENATURAL: MONSEÑOR LEFEBVRE



“Nuestro combate es sobrenatural, contra las potestades espirituales del demonio y de los malos ángeles, un combate de gigantes; no es una lucha de discusiones ni un torneo intelectual. Al entrar en el Seminario ustedes ingresan en la historia de la Iglesia, pero para sostener un combate que no se sitúa en el plano natural; de otro modo estarían totalmente fuera de la verdad.

Nuestro combate se sitúa en el plano de la gracia divina. Prepárense a él, sí, por medio de la filosofía, pero sólo obtendrán la gracia para convencer a las almas por medio de la oración, el sacrificio, la mortificación y la santidad vivida.

¡Dejen traslucir a Cristo en sus personas, con el propósito de que los fieles sientan gusto de estar junto a ustedes para ser un poco más celestiales, para estar un poco más cerca de Dios y un poco más lejos de las cosas terrenas; y con el fin de que ustedes puedan conducirlos realmente a Nuestro Señor y al cielo!”
                                                                 Monseñor Lefebvre

Monseñor Lefebvre La Biografía
Mons. Bernard Tissier de Mallerais

jueves, 17 de diciembre de 2015

El sacerdote no va solo al cielo ni va solo al infierno: San Juan Bosco



   San Juan Bosco escribió en un cuadernito que se conserva:
Notas de los ejercicios espirituales que empezaron el 26 de mayo de 1841:
   “Conclusiones sacadas de los ejercicios hechos como preparación a la celebración de mi primera misa.
   El sacerdote no va solo al cielo ni va solo al infierno. Si obra bien, irá al cielo con las almas que salve con su buen ejemplo. Si obra mal, y da escándalo, irá a la perdición con las almas condenadas por su escándalo.
   Por lo tanto,  me empeñaré en guardar los siguientes propósitos:
   1.- No haré paseos sino por necesidad grave: visitas a enfermos, etc.
   2.- Ocuparé rigurosamente bien el tiempo.
   3.- Padecer, trabajar, humillarme en todo y siempre, cuando se trate de salvar almas.
   4.- La caridad y la dulzura de San Francisco de Sales serán mi norma.
   5.- Siempre estaré contento de la comida que se me presente, con tal que no sea nociva para la   salud.
   6.- Beberé vino aguado y sólo como medicina, es decir, cuando lo reclame la salud.
   7.- El trabajo es un arma poderosa contra los enemigos del alma; por ello no daré al cuerpo más de cinco horas de sueño cada noche. Durante el día, especialmente después de la comida, no tomaré ningún descanso. Haré alguna excepción en caso de enfermedad.
   8.- Destinaré cada día algún tiempo a la meditación y a la lectura espiritual. Durante el día haré una breve visita o al menos una oración al Santísimo Sacramento. Tendré un cuarto de hora, al menos, de preparación y otro cuarto de hora de acción de gracias al celebrar la santa misa.
   9.- No conversaré con mujeres fuera del caso de oírlas en confesión u otra necesidad espiritual”.

   Don Lemoyne oyó decir varias veces a Don Bosco, conmovido, que su madre, cuando estuvo a solas con él en I Becchi, después de su misa en Castelnuovo, le dijo: “Ya eres sacerdote, dices misa; de hoy en adelante estarás más cerca de Jesucristo. Recuerda que empezar a decir misa quiere decir empezar a sufrir. No te darás cuenta enseguida, pero poco a poco verás que tu madre te dijo la verdad. Estoy segura de que cada día rezarás por mí, esté viva o muerta: esto me basta. Tú, de hoy en adelante, piensa sólo en la salvación de las almas, y no pienses en mí”.


Autobiografía de San Juan Bosco

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Exhortación del Papa San Pío X, al clero católico.





“Verdaderamente una sola cosa es la que une al hombre con Dios, la que hace al sacerdote grato a Jesucristo, digno ministro de su misericordia y tal como lo pide su vocación divina, a saber: la santidad de vida y de costumbres. Si le falta esa santidad, le falta todo”.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Santísima Virgen de Guadalupe Emperatriz de las Américas




Contemplándola a Ella,  recordemos las palabras de una oración compuesta por el Papa Pío XII, donde declara a la Santísima Virgen de Guadalupe Emperatriz de las Américas:


   “Nos estamos ciertos que mientras Tú seas reconocida como Reina y Madre, México y América estarán seguros”.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

LA INMACULADA CONCEPCIÓN





   Detengámonos a considerar este privilegio grandioso que Dios concedió a  María en su concepción.

   1.- Fue un privilegio único.- Figúrate al demonio que a la entrada del mundo según van pasando los hombres a comenzar la vida, a todos marca con el sello del pecado, en todos pone su asquerosa baba inmunda de serpiente infernal, así hemos nacido todos, a los ojos de Dios como algo sucio, asqueroso, repugnante por esa mancha del demonio. Piensa bien lo que significa ese ¡todos! Recuerda a los santos más grandes, a los más amantes y más amados de Dios. Mira pasar por tu imaginación a los patriarcas, profetas, apóstoles, mártires, vírgenes… y todos tienen que decir con David “Fui concebido en la iniquidad y en pecado fui engendrado”.  ¡Qué pena! ¡Qué dolor! ¡Qué espectáculo tan triste!
   Pero mira cómo cambia la escena. Ahora es todo lo contrario. Contempla a esa alma purísima que brota de las manos de Dios, y burlando al demonio entra en el mundo victoriosa, mientras los ángeles la acompañan y la cantan “Toda hermosa eres María, y no hay en ti mancha alguna”. Repite muchas veces: todos menos Tú. Donde todos caen Tú no caes. Donde todos mueren, Tú vives, donde todos se manchan, Tú permaneces pura e Inmaculada –Privilegio gloriosísimo por ser único.

   2.- Privilegio grande.- Porque por él aparece grande, muy grande, nuestra Madre querida ante los ojos de Dios, de los ángeles y de nosotros mismos. Si todos naciéramos en gracia, no encontraríamos en este privilegio una de las razones más principales para enaltecer la figura de María. Ella misma se refería, sin duda, a este privilegio, cuando decía que el Señor había hecho en su alma grandes cosas y que para hacerlas había tenido que poner en juego toda la fuerza de su brazo poderoso. Y así es. Demostró su grandeza al hacer a María objeto de una redención especial. Todos hemos sido redimidos por Cristo y ésta es nuestra gran gloria, pero María, si no pecó, no fue redimida, luego, nosotros ¿hemos recibido de Cristo más que Ella? ¿Tenemos una gloria que Ella no tiene? Nada de eso.  Muy al contrario. Hay dos Redenciones: una liberativa, que levanta a los caídos y da vida a los que habían por el pecado muerto; así fuimos nosotros redimidos. Otra es preventiva, la que previene para que uno no caiga; ésta es la de María, en virtud de la Redención de Cristo y por la previsión de sus méritos divinos alcanzó Ella sola la gracia de no caer. Su Redención es, pues, más perfecta que la nuestra y, por tanto, también en esto nos aventaja.  ¡Qué grandioso así considerado es este privilegio!

   3.- Privilegio divino.- Sólo Dios pudo obrar semejante prodigio de hermosura y de gracia. Dios como legislador que es, está por encima de todas las leyes, y por eso Él solo tenía poder para disponer de esta ley universal. Este privilegio es una excepción, pero que no podían hacerla los hombres, no estaba en sus manos. Únicamente pudo hacerla Dios. Recuerda cómo por medio de Josué detuvo el sol, por medio de Moisés dividió las aguas del mar, y por medio de sus ángeles impidió que las llamas del horno de Babilonia hicieran daño a los tres jóvenes hebreos. Ese mismo Dios hizo que las aguas del pecado se dividieran ante María y no la tocaran lo más mínimo. Todo aquello fue una figura de este  milagro inmenso del poder y amor de Dios.  Por eso el triunfo de María Inmaculada es un triunfo de Dios. Este privilegio es verdaderamente divino y la gloria de la Inmaculada, es una gloria divina.

   4.- Nuestro privilegio.- También nosotros participamos de este privilegio. Nacimos en pecado, pero enseguida tuvimos el privilegio de ser bautizados y nuestras almas quedaron ya entonces puras e inocentes, semejantes a la de María. La gracia bautismal nos hizo bellísimos y hermosísimos ante Dios. Por eso al celebrar con alegría y meditar con gozo en la Concepción Inmaculada de María debemos celebrar y meditar la nuestra a la vida de la gracia, para preguntarnos ante el ejemplo de María: “¿Sigo yo con aquella pureza inmaculada de mi bautismo? ¿La he perdido? ¿No la he sabido apreciar?


   Pedir perdón a María y su ayuda para vivir siempre esa vida de pureza y castidad de su Purísimo Corazón. 

jueves, 26 de noviembre de 2015

CONSEJOS A SAN ROQUE DE SU PADRE





   Cuando el Padre de San Roque supo que estaba cerca la hora de su muerte, mandó llamar a su hijo y le dijo:
*Hijo mío, ha llegado la hora en que he de salir de esta vida llena de turbaciones y miserias, para ir a dar cuenta a Dios, e ir a gozar, si me hace misericordia, del reino sempiterno con Él. No quiero irme sin darte algunos avisos que te serán muy provechosos para pasar tus días en la inocencia y la piedad.
-Esmérate sobre todo en servir a Dios.
-Represéntate muy a menudo los padecimientos y tormentos que sufrió Jesucristo por nuestra salvación.
-Huye de la avaricia, que es la fuente de toda especie de pecados.
-Socorre con todos tus alcances a las viudas, los huérfanos y demás personas desamparadas.
-Sé el ojo del ciego, el pie del cojo, el padre de los pobres, y queda bien persuadido de que, consagrando a estas obras de misericordia los cuantiosos bienes que te dejo, te has de granjear la gracia de Dios y las bendiciones de todos.

   San Roque le prometió a su padre que cumpliría fielmente cuanto le recomendaba, y así lo hizo, luego que le hubo cerrado los ojos a él y a su madre, que poco después le siguió al sepulcro.

sábado, 21 de noviembre de 2015

SÍNODO 2015 SOBRE LA FAMILIA: R. P. ALTAMIRA


Sermón en Bogotá, Domingo 15 de noviembre de 2015

Queridos hijos:

La semana pasada comenzamos nuestra prédica sobre el último Sínodo de la Familia realizado por Francisco en Roma.
No queremos hacer prédicas tan largas, pero a veces es imposible. Aun así, para que esto no se extienda todavía más, haremos esta vez simplemente una breve reseña del texto de la “Relación Final”, y nos centraremos en desarrollar más un solo apartado, el nº 63.
Además, como se habla del probable documento que hará Francisco sobre la familia, más bien esperemos a que lo publique y estudiemos “las meras palabras de Francisco de Buenos Aires”.

La reseña que decíamos, sobre la “Relación Final” del Sínodo:

(1) Se habla de “la escucha” de la familia (es el título de la 1ª Parte) en esa línea de la herejía del Modernismo, según las tesis de que el “magisterio” tiene como función plasmar en fórmulas lo que está, vive y dice el pueblo de Dios (“escucharlo”), y no imponer la Verdad “desde arriba”.

(2) Se expresa contra la ideología de género: lo cual está bien; pero no se habla claramente de su malicia, el pecado: lo cual está mal (nº 8).

(3) Principios del Ecumenismo, “todo bien y sin ningún problema”, se encuentran en los números 23 y 25.

(4) La indisolubilidad del Matrimonio está bastante mal planteada en cuanto a su fundamento (nº 48).

(5) Una insistencia en remarcar la posibilidad de recurrir a los procesos de nulidad matrimonial se encuentra en dos apartados, el nº 53 y el nº 82: “para tantos fieles que han vivido una experiencia matrimonial infeliz, la verificación de la invalidez del matrimonio representa un camino a recorrer”, frase por demás insinuante e insidiosa: Porque no se trata aquí de “una experiencia matrimonial infeliz” sino del hecho objetivo de si existió o no algo que haya hecho inválido dicho matrimonio desde el principio (salvado el tema de la anulación por falta de consumación).

(6) Debe haber presencia femenina en la formación sacerdotal ( ! ? ) y se habla de “diversas vocaciones” dentro de la Iglesia (nº 61).

(7) “Anotan los elementos positivos” en las personas que viven sin estar casadas y “todas estas situaciones han de ser afrontadas de manera constructiva” (nº 70 y 71).

(8) Sobre los homosexuales se “reafirma que toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, procurando evitar todo signo de discriminación injusta” (nº 76). Para tener “una de cal y otra de arena”, también dicen que no se pueden equiparar las uniones de los homosexuales al Matrimonio (ídem nº 76).

(9) Sobre el tema de los divorciados; se insiste mucho en el discernimiento (hay que ver cada caso), el cual en la práctica queda librado a cada diócesis y hasta a cada sacerdote (imaginen en el caos actual lo que, con la excusa de “este discernimiento”, se puede llegar a hacer); leemos unos extractos: “Los bautizados que están divorciados y vueltos a casar civilmente deben ser mejor integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando ocasión de escándalo. La lógica de la integración es la clave de su acompañamiento pastoral… Son bautizados, son hermanos y hermanas... es necesario discernir cuál de las diversas FORMAS DE EXCLUSIÓN actualmente practicadas en la liturgia, en el marco pastoral, educativo e institucional PUEDEN SER SUPERADAS… No sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros VIVOS de la Iglesia, sintiéndola como una madre que les acoge siempre” (nº 84). “Los pastores deben saber que, en aras de la verdad, están obligados a discernir situaciones… Corresponde a los presbíteros acompañar a las personas interesadas en la vía del discernimiento… Por otra parte, no se puede negar que en algunas circunstancias la imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas o incluso anuladas… Bajo ciertas circunstancias, a las personas les resulta muy difícil actuar de manera diferente. Sosteniendo una norma general, es necesario reconocer que la responsabilidad *…+ no es la misma en todos los casos. El discernimiento pastoral, teniendo en cuenta la conciencia rectamente formada de la persona, debe hacerse cargo de estas situaciones. Las consecuencias de los actos no son necesariamente los mismos en todos los casos” (nº 85).1 

(10) Y, como ya dijimos, en la conclusión se pide a Francisco que él mismo haga un documento sobre la Familia (nº 94); ¡Dios nos libre y guarde!

El fin primario y principal del Matrimonio: la procreación vs. Planificación y Paternidad Responsable

Les decíamos que íbamos a desarrollar más profundamente un tema: El fin del Matrimonio, la procreación versus: La Planificación.
Todos sabemos (o ya deberíamos saber) que el fin más importante del Matrimonio es la procreación, i.e. tener niños (o intentar tenerlos). Éste es el fin primario y principal. Dicho fin es tan esencial que si dos jóvenes “se casan” con la intención de no tener niños, su “matrimonio” es inválido.

Respecto al fin del Matrimonio, podemos decir que: Dios, antes que nada, hizo el Matrimonio por ese motivo, para los niños, para tener niños. De allí que uno de los emblemas del Catolicismo siempre fue y es la Familia Numerosa (y hoy más que nunca es un emblema, porque “nadie tiene niños”). A ella, a la Familia Numerosa, debemos volver, ¡como era antes y como debe volver a ser ahora!

Fiel a los estilos del infame Diablo, Francisco y los documentos de “su Iglesia Conciliar” ponen alguna frase verdadera-buena, y luego (al medio, o antes, o después) afirman algo falso-malo o por lo menos “ambiguo” (que es peor). “Verdad más error o ambigüedad”, “bueno sumado a malo”, no da como resultado “verdadero y bueno”, sino “dos veces falso y dos veces malo”, o “doble malo y doble falso”, pues engaña más.

En la Relación Final hay una frase de elogio a las familias numerosas en el nº 62, pero, a renglón seguido, en el número 63, el texto de la Relación Final tiene veneno y trampas por todos lados. Qué cansado a veces está uno de lidiar con toda esta falsa iglesia, pero “se debe hacer”. Vamos al texto:

EL APARTADO Nº 63 tiene el título de “La Responsabilidad Generativa” (que ya es un título sugestivo); veamos: “La responsabilidad generativa. 63. (…) De acuerdo con el carácter personal y humanamente completo del amor conyugal, el justo camino para LA PLANIFICACIÓN FAMILIAR es aquél de un diálogo consensuado entre los esposos…”. Por empezar usan la expresión “planificación familiar”, expresión que el 99 % de la gente entiende como “hacer anticoncepción, evitar los niños”, lo cual ya es contra el fin principal del Matrimonio y nunca puede estar en la intención de los esposos (sería pecado tener una intención así). Además, dicha expresión está introducida por otra que dice “el justo camino” (la giusta strada), “el justo camino para la planificación familiar es…”. ¿Qué diría un católico que conoce su Fe? El justo camino, en esto, es tener en claro que el Matrimonio es para tener niños; el justo camino es querer tener niños; el justo camino es aspirar a tener una Familia Numerosa porque es algo hermoso; el justo camino es saber que la planificación no se debe hacer; el justo camino es saber que la planificación es un pecado mortal y manda al Infierno; pero no:

En el Sínodo se nos dice que “el justo camino para la planificación familiar es… un diálogo consensuado entre los esposos”, ¡un diálogo consensuado! Es decir que mientras los esposos se “pongan de acuerdo” y “mutuamente”, “consensuadamente”, decidan hacer planificación, anticoncepción, “todo está todo bien”. Y por supuesto que el texto en ningún lugar dirá que es pecado mortal usar preservativos, píldoras o pastas anticonceptivas, inyecciones para no tener hijos, injertos anticonceptivos en el brazo, La T (o el dispositivo, o el DIU), el onanismo, la píldora o pasta del día después, etc, etc. Por supuesto que Francisco jamás hablará claramente y con la Verdad en estas cosas; debe ser que los católicos andamos tan bien en estos temas que no es necesario hacerlo. Y a renglón seguido de lo anterior, dirán de “despertar el deseo de procrear”, pero ocurre como venimos explicando: La mezcla de verdad y falsedad, la mezcla de bueno y malo, no da como resultado “bueno”, sino “doblemente malo”, porque es más engañoso, y la ambigüedad es la obra maestra del Diablo (como lo es de Francisco, y me recuerda –lamentablemente- a Mons. Fellay).

Pero sigamos escuchando este apartado: “La responsabilidad generativa. 63 (continuación) La elección responsable de la paternidad presupone la formación de la conciencia, que es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre…”. Comienza hablando de “la elección responsable de la paternidad” (“la scelta responsabile della genitorialità”): De manera similar a lo que decíamos recién sobre la expresión “planificación”, esta otra expresión, que es equivalente a “paternidad responsable” (y así la traducen al español las versiones que hemos visto), en el 99 % de los seres humanos significa hacer anticoncepción, tener pocos hijos, planear “cuántos vamos a tener”, tener dos hijos, tener sólo “la parejita”, “para tenerlos bien”, “para tenerlos bien económicamente”, “porque tenemos que ser responsables: paternidad responsable”.

Ellos juegan con estas expresiones, y probablemente lo hacen con plena conciencia. Porque ellos saben que los espíritus, la mente de la gente, al usar frases o palabras acuñadas, “ideas fuerza”, automáticamente se va para lo que todo el mundo entiende por esas expresiones, automáticamente se va hacia lo común que se entiende por dichas frases, y que en este caso es algo malo: Paternidad responsable = anticoncepción. Y dentro de un lenguaje ambiguo, por más de que se usen también algunas frasecitas “buenas”, lo que prevalece en la mente de las personas es el sentido habitual o generalizado de esas “ideas fuerza”, lo malo en este caso, y allí queda entonces ese mal y esa mala enseñanza y ese pecado. En los manejos de masas, esto se sabe y se usa muchísimo; y así hace Francisco de Buenos Aires y su religión. Sobre esta expresión acuñada, “paternidad responsable”, siempre recuerdo (“palabras más, palabras menos”) lo que irónicamente me dijo en Argentina un hombre, padre de Familia Numerosa, padre de nueve hijos: “Frente a todo este cuento de la paternidad responsable, mi único deseo es seguir siendo un… irresponsable; Dios me ayude a ello”.

Dignidad y libertad de acción y de conciencia

 Escuchemos un poco más: “La responsabilidad generativa. 63 (continuación) Por amor a esta dignidad de la conciencia, la Iglesia rechaza con todas sus fuerzas las intervenciones COERCITIVAS del Estado en favor de la anticoncepción, de la esterilización e incluso del aborto”. Dice el texto: “por amor a esta dignidad de la conciencia”. Tonto de mí: Pensé que diría “por amor a Dios Nuestro Señor Jesucristo, por amor a la Verdad, por amor al Bien, por amor a su Santa Religión Católica”, pero no; “por amor de la dignidad de la conciencia” del hombre. Está todo centrado en el hombre y para el hombre: Humanismo, Naturalismo, Misterio Pascual.

Dicen también de “la dignidad de la conciencia”: Amén de insinuar allí subjetivismo, debemos decir que no hay una dignidad absoluta de la conciencia. La conciencia solamente es “digna” cuando es conforme con la Verdad y con el Bien, cuando se conforma con lo que Dios nos enseña y espera de nosotros. De lo contrario, la conciencia es “indigna”, porque es una conciencia: Asentada en el error, contra la Verdad; o asentada en el mal, contra el Bien; o asentada en el pecado, contra los actos buenos; o asentada en el vicio, contra la virtud; o en su voluntad propia y personal, y en su capricho, contra lo que nos enseña y nos pide Dios; o asentada en su autonomía, “la autonomía de la conciencia”, contra el sometimiento que debemos tener hacia Dios, la Santísima Trinidad, su Ley, su Catolicismo.

Y qué es lo que la Religión de Francisco de Buenos Aires pedirá por amor de la conciencia, ¡o del hombre! (porque es lo mismo): El rechazo de “la intervenciones COERCITIVAS del Estado en favor de la anticoncepción, de la esterilización e incluso del aborto”.

 ¡Qué curioso que hayan puesto allí la palabra “COERCITIVA”! Es decir que el o los problemas aquí solamente son: Primero, que eso, la coacción del Estado, sus acciones coercitivas, van contra la conciencia del hombre y su dignidad: Tontos de nosotros, pues pensábamos que, como todo pecado y como toda acción mala, ello iba antes que nada contra Dios, y sólo en segundo lugar contra el hombre (y no contra su “conciencia”, sino contra el bien “objetivo” del hombre); pero no: En la Religión de Francisco ni se nombra esto.

Segundo, dentro de los esquemas de la herejía de ellos, “el Modernismo”, en perfecta lógica, ellos han dicho que “la Religión de Francisco o Religión del Concilio Vaticano II” (porque eso, como hemos dicho, ya no es el Catolicismo) “rechaza con todas sus fuerzas las intervenciones COERCITIVAS del Estado en favor de la anticoncepción, de la esterilización e incluso del aborto”: O sea que “el problema” se da sólo cuando esas intervenciones son “COERCITIVAS”, es decir, “cuando el Estado te quiere obligar a hacer anticoncepción, cuando el Estado te quiere obligar a esterilizarte, cuando te quiere obligar a abortar”. 

¿Y si estas cosas NO SON COERCITIVAS?, cuando no te obligan, sino que “por amor a la dignidad de tu conciencia” te dejan en libertad para que tú decidas si haces anticoncepción (o planificación a través de “un diálogo consensuado con tu esposo”); cuando “por amor a la dignidad de tu conciencia” te dejan en libertad para que tú decidas si haces esterilización, cortarse las trompas (Pomeroy), ligadura de trompas, vasectomía (también con “un diálogo consensuado con tu esposo”, o esposa): 

Si es así, “¡está todo bien!”. Y si no te obligan al aborto, sino que “por amor a la dignidad de tu conciencia” te dejan en libertad para que tú decidas si matas a un niño o no, si matas a tu propio hijo, y siempre que -si estás casada- decidas abortar con “un diálogo consensuado con tu esposo”: Si es de esa manera, “¡está todo bien!”.

El tema aquí es que el Estado no te obligue, que el Estado no actúe con medidas COERCITIVAS, sino que te dé libertad y que te facilite, si tú lo decides, todos los medios para hacer estas cosas: Anticoncepción, universal y gratuita. Esterilización, a través del POS y de la EPS, universal y gratuita. Aborto, universal y gratuito. Fíjense como estas palabras insidiosas y ambiguas se prestan para todas estas cosas.

Los métodos del ritmo

 El último extracto que quería remarcarles: “La responsabilidad generativa. 63 (continuación) El recurso a los métodos basados sobre los ritmos naturales de la fertilidad (HV, 11) SERÁ FOMENTADO...”.

El católico moderno hace sin problema anticoncepción o planificación (y a veces cosas peores) destruyendo el fin y la santidad del Matrimonio.

Pero hay otro número de católicos que tal vez jamás harían lo que comúnmente se entiende por estas cosas, y de buena fe cree que el famoso “método del ritmo” (o “de los días”, o “de la infertilidad natural de la mujer”) se puede usar con total libertad y que jamás es pecado. Pues esto no es así, esto es falso, y es deber de nosotros los sacerdotes ilustrar.

Hay que destruir y desterrar de nuestras “cabezas” la mentalidad anticonceptiva, la mentalidad de no tener niños, y entender de una vez por todas que el Matrimonio es “para eso”: ¡para tener niños!
Tener muchos niños, una familia numerosa, no es una maldición, no es un cáncer, es algo hermosísimo, ¡y es una bendición! Este tema del ritmo no puede convertirse en EL ANTICONCEPTIVO “CATÓLICO” (falsamente católico, por supuesto).

En este tema se da lo que en TEOLOGÍA MORAL se llama un acto de doble efecto, o más comúnmente “voluntario indirecto”. Nunca puede haber una intención contraria a los niños, contraria a la procreación, al fin del Matrimonio: Una intención así sería siempre un pecado.

Con el tema de los ritmos naturales de la fertilidad se han de buscar los fines secundarios del Matrimonio (la mutua ayuda y el remedio de la concupiscencia), sin ir o tener una intención contra el fin primario (que es la procreación). En esto, SE TOLERA que no se dé el fin primario (por ser días infértiles) por una causa grave proporcionada que lo justifique. Pero nunca puede haber una intención contra el fin primario del Matrimonio, una intención contra la procreación, sino una simple tolerancia de que ello ocurra, y con causa justa.

Además, el Papa Pío XII, e incluso Paulo VI, aclararon que si no hay causa grave proporcionada, que justifique ese “tolerar” que no se dé el fin primario (la procreación), a través del recurso a los días de infertilidad, es pecado utilizar esto. Y los ejemplos del Papa Pío XII sobre causa grave justificada son las cuatro “indicaciones” que él llamaba, y que podemos resumir en dos: Causa grave de salud (grave riesgo para la mamá o para el niño –v.gr. mal formaciones-), y causa grave económica (una situación económica muy precaria, no tener trabajo, no tener para comer, etc).

Sobre esto último, supongamos que una persona es pobre, pero a pesar de ser pobre tiene trabajo, tiene una casita, cubre humildemente las necesidades básicas de su hogar; en ese caso, pues, “a tener niños se ha dicho”, una hermosa familia numerosa, por más de que esa persona esté un poco pobre. Si vamos al caso, es el mundo del revés, porque en general la gente más rica, es la que menos hijos tiene: Muchas veces, sólo tienen “la parejita”.

Simplemente concluyo diciendo que en esta crisis que padecemos los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X, los hijos de Mons. Lefebvre, en esta crisis que decíamos, Mons. Fellay (el superior actual) “sigue sin dar la talla”, y sigue sin censurar ni criticar fuertemente y públicamente a Francisco, que es el principal responsable de lo que está pasando:

El comunicado que sacó Mons. Fellay sobre el Sínodo y Francisco es muy blando, y es realmente vergonzoso, indigno –en estas circunstancias- de un hijo de Mons. Lefebvre y de un verdadero obispo católico.

Esta actitud de Mons. Fellay ha sido, con razón, criticada en varios medios. Me limito a leer un resumen de una noticia publicada en Francia, y otra publicada en Argentina.

La noticia de Francia dice lo siguiente: “El lenguaje de Menzingen denota un increíble deslizamiento moral e intelectual. La FSSPX jamás hubiera sostenido declaraciones tan insubstanciales hace 25 años. Releamos y escuchemos a Mons. Lefebvre para convencernos del abismo espiritual que existe entre el fundador de la FSSPX y el actual superior de la neo-FSSPX. (…) estando la FSSPX en la fase final de la integración total [dentro de la Nueva Iglesia, dentro de la Iglesia Conciliar], las palabras deben ser pesadas milimétricamente para evitar escandalizar a sus propias tropas con un discurso demasiado complaciente hacia el Vaticano y también para evitar indisponer a Francisco.

Mons. Fellay escribe… “rezamos por el Papa: oremus pro pontifice nostro Francisco… para que Dios no lo entregue en manos de sus enemigos…”. ¡Que Dios no lo entregue en manos de sus enemigos! ¡Increíble! ¡Mientras que es de notoriedad pública que Francisco quiere que los divorciados vueltos a casar puedan comulgar, que [Francisco] quiere que los homosexuales notorios sean acogidos y tengan responsabilidad en el seno de la Institución Conciliar que él preside! ¡Todos saben que ésa es la voluntad de Francisco, el cual ya no la esconde de ninguna manera, y el cual se toma la molestia de unir el gesto con la palabra al hacerse fotografiar alegremente con los sodomitas y transexuales declarados, reivindicados, y orgullosos de serlo! Si la gente hubiera conservado un mínimum de principios, de sentido moral y de honestidad intelectual, ellos vomitarían este discurso fellecista [de Mons. Fellay] mentiroso, hipócrita, falso, engañoso, y también relativista y ambiguo, y del cual el diablo es el padre”.

Y ahora leemos la noticia de Argentina, y terminamos con esto:
“Tras la anterior súplica con rosas, Mons. Fellay acaba de emitir esta vez una declaración sin rosas pero también sin espinas sobre la Relación Final del Sínodo de la familia… en su blandura deja inmune de toda crítica al responsable número uno de la actual destrucción de la Religión Católica, que es Francisco… *no reconoce+ públicamente que el anticristo Francisco es el gran enemigo de la Iglesia, y el que hace mejor que nadie la obra del diablo… Está claro que Mons. Fellay mide cada palabra suya, no vaya a ser cosa que peligre la deseada estampilla…

Con esta declaración [de Mons. Fellay] todos quedarán contentos y felices. Francisco porque esto no le hace ni cosquillas. Los neo-fraternitarios desatentos porque creen que su líder no claudica en absoluto… Y si como vemos que hasta tradi-conservadores admiten que estamos en guerra, ¿a qué continuar con ese lenguaje timorato y medroso, en vez de adoptar un lenguaje belicoso y viril?

 Decía Monseñor Ezequiel Moreno y Díaz, aquel gran campeón del antiliberalismo: "Es un error, y error funesto a la Iglesia y a las almas, transigir con los enemigos de Jesucristo y andar blandos y complacientes con ellos. (...) ¿Qué bienes se han conseguido con las blanduras y coqueteos con los enemigos de Jesucristo?... No se consigue otra cosa con esa conducta que afianzar el poder de los malos".

Francisco es un anticristo, y hay que decirlo. Y debemos ver si él no es el famoso Falso Profeta de las profecías de la Sagrada Escritura.



AVE MARÍA PURÍSIMA.


domingo, 15 de noviembre de 2015

SÍNODO 2015 SOBRE LA FAMILIA: R. P. ALTAMIRA




Queridos hijos:

Hace 15 días, Francisco terminaba en Roma un nuevo Sínodo de la Familia, un nuevo “ajuste de tuercas” en esta falsa religión que han creado con el Concilio Vaticano II, esa falsificación del Catolicismo que ellos han realizado.

Sobre este Sínodo, algunos han dicho que fue una derrota de Francisco, porque él quería ir mucho más allá, y el ala conservadora de los modernistas se lo ha impedido. Es muy interesante reseñarles las trampas o irregularidades que se intentaron al final y que no tuvieron éxito.

Pero aun así, si bien los que analizan estas cosas “aciertan” en que Francisco no pudo llegar a tanto como él quería (detrás del Instrumentum Laboris que había presentado antes del Sínodo), nosotros creemos sin duda que este Sínodo (al igual que el anterior del año 2014) fue un gran, un grandísimo, triunfo de Francisco y la Revolución, para terminar de destruir el Catolicismo.
Hoy les hablaremos de aspectos generales de este Sínodo y la semana que viene iremos al texto.

¿Por qué decimos que este Sínodo (y el anterior) es un gran triunfo de Francisco?

Lo que responderemos no es nuevo, en realidad se ha metido en la Iglesia más fuertemente desde el famoso Concilio, pero parece que a Francisco le incumbe dar los últimos retoques de todo esto, y “llegar a la meta”.

El Sínodo fue un gran triunfo de Francisco porque él ha puesto en la mente y acción de todos esos obispos (y por derivación de todos los católicos del mundo entero) el principio funesto, y satánico, de que “La Verdad se vota”. En este caso del Sínodo, los temas se referían principalmente a la Moral (a los comportamientos y acciones de las personas), “votamos el bien y el mal”.

En este tema de que “La Verdad se vota” está el meollo de lo satánico y el mal que hace Francisco, y el insulto gravísimo a Dios Nuestro Señor Jesucristo. Vale decir:

“Vamos a votar si la situación de los divorciados vueltos a casar está bien o está mal”. “Vamos a votar si esos divorciados pueden recibir la Comunión”; nosotros decimos: si se han arrepentido y confesado sí; si no: no; es así de sencillo. Sigo ahora con Francisco: “Vamos a votar si el vivir en unión libre está bien o está mal”. “Vamos a votar si hacer anticoncepción, planificación, está bien o está mal”. “Vamos a votar si la homosexualidad está bien o está mal”.

O, como han hecho aquí en Colombia el miércoles, porque en el fondo es lo mismo: “Vamos a votar si dar niños en adopción a los homosexuales está bien o está mal”. Y los “honorables” miembros de la Corte han dicho en mayoría “sí, está bien y se puede hacer”. Yo no quisiera estar en el pellejo de estos hombres cuando Dios los juzgue. Y hay que ver qué castigos vendrán ahora para Colombia de parte de Dios, y por supuesto que los obispos del Modernismo no dicen nada (o lo hacen muy tímidamente).

Hay que llamar al sentido común: “Mi hijito, ¡esas cosas no se votan!, ¡sentido común!”.
La Verdad es la Verdad: Lo que es, es. Y la Verdad o el bien no dependen de lo que yo quiera votar: Son tales y punto. En el fondo es como si Francisco dijera (porque es realmente lo mismo y de eso se trata): “Vamos a votar si mentir está bien o está mal”, o el ejemplo que ustedes quieran poner. La moralidad de las acciones no se vota, o está bien o está mal, y lo único que nos toca a los sacerdotes es enseñar la Moral. El ser humano muchas veces obra contra la moralidad y el bien de las cosas, ¡pero no es algo que se vote!


Insistimos: Que Francisco logre que en todos esos obispos modernistas (y por extensión: que en todas las mentes de los católicos del mundo) se vote ya por segundo año consecutivo para determinar la moralidad de las cosas: Es un triunfo gigantesco de Francisco: La destrucción de la Verdad, y -por mismo- la destrucción de Cristo, la destrucción de la Moralidad, y la destrucción del Catolicismo.

Demos ahora algunos pormenores sobre el Sínodo.
La Relación Final consta de 94 puntos. Fueron votados uno por uno por los 265 obispos sinodales que estaban presentes (sobre un total de 270 convocados). Todos los puntos fueron aprobados por una mayoría calificada de dos tercios, es decir, todos los puntos alcanzaron al menos 177 votos.
Una periodista reseña lo siguiente:

Los párrafos más conflictivos: Los puntos con la aprobación más ajustada son los referidos a las “situaciones complejas”: convivencia sin matrimonio, uniones de hecho, homosexuales… El párrafo con menos consenso (178 votos a favor, 50 en contra) es el punto 85, una llamada a los presbíteros para acompañar a los divorciados vueltos a casar que quieren emprender un camino de reconciliación, en virtud de un “discernimiento pastoral” que “debe hacerse cargo de estas situaciones”. También hay una mirada bastante positiva hacia los tipos de familia que no se corresponden con el modelo tradicional e ideal para la Iglesia: los matrimonios civiles, las uniones de hecho o incluso las parejas que conviven sin casarse. “Todas estas situaciones han de ser afrontadas de manera constructiva”. Y luego se añade: “La decisión de vivir juntos es signo de una relación que quiere realmente orientarse a una perspectiva de estabilidad”. (…)

Y demos otros “pormenores”. Hablemos sobre maniobras bastante cuestionables, hechas –podemos decir- por los agentes de Francisco.
Escuchen la reseña que hace otro periodista, en este caso “de tinte conservador”, donde nos explica bajo qué circunstancias se llegó al texto final:

“El texto [nota: que se presentó el jueves 22 de octubre y -si mal no entiendo- por la tarde] no tenía en cuenta ninguna de las 1355 enmiendas propuestas durante las tres semanas previas, y en sustancia volvía a proponer la estructura del Instrumentum laboris [nota: éste fue el documento que se ofreció a los obispos meses antes de comenzar el Sínodo para trabajar durante el mismo], [texto presentado] que incluía los párrafos que habían suscitado tan duras críticas en el aula: los referidos a la homosexualidad y a los divorciados vueltos a casar. El debate se fijó para la mañana siguiente, con lo que sólo se podían preparar durante la noche nuevas enmiendas a un texto redactado en una lengua que sólo dominaban algunos de los padres [nota: estaba redactado sólo en italiano]. Pero en la mañana del 23 de octubre, Francisco, que siempre ha seguido con atención los trabajos, se ha topado con un inesperado rechazo del documento que había redactado la comisión. Nada menos que 51 padres sinodales intervinieron en el debate, la mayor parte de los cuales se oponía al texto avalado por el Santo Padre... El documento no podía ciertamente volver a presentarse al día siguiente en el aula, por el riesgo de quedar en minoría y producir una grave división… Entre la tarde del viernes y la mañana del sábado, la comisión redactó UN NUEVO TEXTO, que se leyó en el aula en la mañana del sábado 24 y se sometió a votación por la tarde, obteniendo para cada uno de los 94 párrafos la mayoría exigida de dos tercios…”.

Ahora, independientemente de lo ocurrido, que es muy interesante y muestra “los niveles de manejo que se tienen”, la reseña de los hechos muestra que hemos llegado dentro de la falsa “Iglesia” a lo mismo que la politiquería moderna, idéntico a lo que ocurre en el Congreso o en el Senado, igual a lo que ocurre con cualquier proyecto de ley democrática:

Hacer trampa con el texto, no tener en cuenta las enmiendas (“modi”) solicitadas, presentarlo a última hora para que “los adversarios” tengan poco tiempo para preparar el contrataque, en una lengua que sólo dominan algunos de ellos, los cuales aun así logran oponerse fuertemente, y entonces preparar nuevo texto para ver si así logra ser aprobado…

¡Es la democracia en la Iglesia, la tesis de la herejía del Modernismo: “colegialidad democrática”! Por eso, amén de la oposición, es un gran triunfo de Francisco, porque introduce al summum el democratismo y la colegialidad.

Como decíamos al principio: “La Verdad se vota”; “vamos a votar si la situación de los divorciados está bien o está mal, si la homosexualidad está bien o está mal”, etc. El sólo hecho de sostener el principio de que la Moral, o peor: el Dogma, se puedan votar es destruir la Verdad, i.e. destruir a Cristo mismo, y destruir el Catolicismo. ¡Y así estamos en la supuesta Iglesia Católica! Eso no es más la Iglesia Católica. Eso es “la Religión y la Iglesia de Francisco de Buenos Aires”, eso es o será la Religión Mundial, ¿pero Catolicismo?, ¡eso no, eso sí que no!, Catolicismo no es.

Y en cuanto al tema “contingente y secundario” de que tal vez Francisco no pudo llegar a tanto como él quería, “la posible revancha de Francisco de Buenos Aires está muy cerca”, a la vuelta de la esquina en realidad, porque el mismo Sínodo termina, en su último número, pidiendo a Francisco que ahora él escriba un documento sobre la Familia, y hace escasos días salieron declaraciones de un prelado del Vaticano diciendo que probablemente Francisco lo hará y saldría prontamente (sería una exhortación post-sinodal).

Les leemos el texto del Sínodo: *nº 94+ “(…) Como conclusión de este informe, pedimos humildemente al Santo Padre considerar la posibilidad de emitir un documento sobre la familia”. ¡Dios nos libre y guarde!

Además hay una insistencia en dejar estos temas al discernimiento de cada obispo y en cada diócesis; sobre todo referido al tema de los divorciados y recibir la comunión. Imagínense cómo cada uno puede entonces “seguir haciendo lo que quiere”.

Sobre homosexualidad: Imagínense, en Fontibón, lo que puede llegar a decir y hacer Mons. Juan Vicente Córdoba (recuerden sus declaraciones sobre la homosexualidad y sus insultos vulgarísimos a Santa María Magdalena). Imagínense, en Cali, lo que puede llegar a decir y hacer Monseñor Darío de Jesús Monsalve (con su no “convertir en problemático algo que debería ser aceptado”; se refería a la homosexualidad).

La semana que viene, Dios mediante, les hablaremos del texto de este Sínodo. Y ahora para terminar:
Este grado de cosas y de corrupción ya no lo arregla “mano humana”. Solamente Dios Nuestro Señor Jesucristo podrá arreglarlo cuando venga en su ya próxima Segunda Venida Gloriosa, y recién así acabará todo este circo.
Mientras tanto, con su gracia, “debemos aguantar”; hay que seguir trabajando en nuestra santificación personal; y tratar de salvar e ilustrar todas las almas que podamos. “¡Ven, Señor Jesús!”.

AVE MARÍA PURÍSIMA.

sábado, 14 de noviembre de 2015

COMO PRECIOSA SEMILLA ES LA PALABRA DE DIOS. LA CIZAÑA DEL DEMONIO (PADR...

LAS MADRES NUNCA SON FEAS


Al hacer una pequeña encuesta  todos coincidimos efectivamente como lo hace notar el blog Syllabus que lo que pretenden hacer pasar por imagen de la Santísima Virgen María es confundida con la Muerte. Eso hasta los mismos  niños lo señalaron. Es realmente inconcebible. Todo católico no puede menos que sentirse herido, al ver hasta dónde hemos llegado. Debemos defender a Nuestro Señor, debemos defender a Nuestra Señora, no podemos quedarnos insensibles ante estas injurias. Somos Católicos y defendemos a quien más amamos.






   Todos hemos visto al menos una vez en la vida la maravillosa película de Marcelino Pan y Vino. Les suplicamos  a los responsables de colocar  esa  ofensiva imagen, se pongan la mano en el corazón, escuchen el diálogo de Nuestro Señor con el niño Marcelino, y rectifiquen, nunca es tarde, así de sencillas son las cosas, así de simple.  “las madres nunca son feas” Dios las hizo hermosas pues su labor es hermosa, ayudarle a Dios a llevar almas para el Cielo. ¿Qué tan hermosa será Nuestra Madre Santísima? Es una de las sorpresas que Dios tendrá para sus escogidos. Más hermosa que nada en el mundo. Si hubieran hecho una ofensiva imagen de Mahoma, los musulmanes ya hubieran dinamitado todo el lugar sin dejar rastro alguno.




Escuchar el diálogo en el minuto 1:19:33   a 1:20:30



viernes, 13 de noviembre de 2015

MONASTERIO BENEDICTINO SAN JOSÉ: Boletín informativo Octubre-Noviembre




Estimados amigos y benefactores:
 
          Les agradecemos una vez más por su apoyo, oraciones y generosidad para con el Monasterio San José. En el mes de octubre en honor a nuestra Señora del Rosario y en agradecimiento a los dos años de vida de nuestra fundación, hicimos nuestra anual peregrinación al Santuario Nacional de Nuestro Señora del Rosario de Chiquinquirá, caminando 38 kms, el número de peregrinos se elevó este año a 33. También tuvimos el gozo de ver a nuestro querido hermano Mauro José (Nelson de Lima) recibir el hábito benedictino en las vísperas de la fiesta de todos los Santos. También tuvimos el gozo recibir a 3 postulantes más en nuestra comunidad incrementándose ya a 8 miembros de 5 países diferentes. Todo el mes de Noviembre estaremos rezando por las listas de sus fieles difuntos que nos enviaron.

Hemos comenzado ya a construir el segundo piso del monasterio que nos permitirá ampliar los espacios disponibles para poder aceptar más vocaciones que están ya tocando a la puerta. El proyecto incluirá unas 15 más celdas con sus baños, una biblioteca y un salón de clases. ¡Seguimos contando con su ayuda!

Para entender la catástrofe en la fe y la moral a la que nos ha llevado la Iglesia Conciliar especialmente con su “ecumenismo”, así como para poder entender el naufragio paulatino, pero real, del último bastión organizado que defendía la fe, la FSSPX, por su espíritu de compromiso, silencio y omisión, es necesario entonces traer a colación una carta brillante del esclarecido obispo de Campos Mons. De Castro Mayer a quién Mons. Lefebvre le tenía en tanta estima y consideración que basta con leer lo que le escribió al obispo de Campos el mismo Mons. Lefebvre el 17 de octubre de 1987 a propósito de las maniobras romanas cuya meta eran la de impedir las consagraciones episcopales de 1988:

“Algo harto misterioso se esconde tras ese cambio de actitud de parte de Roma: ¡ya no hay nada que firmar! Uso de los libros litúrgicos de 1962; reconocimiento de nuestra obra tal y como existe (“con su carisma”, como dicen); aceptación de una visita amistosa de información. ¿Por qué tan brusca mudanza? ¿Se debe a la amenaza de consagrar obispos? Es posible. Ya lo veremos. No bajaremos la guardia: somos desconfiados. Es una lástima que usted esté tan lejos; sino, iría a visitarle allá a escuchar sus consejos y sus pareceres: me haría mucha falta. Quiero mantenerle al corriente de estos acontecimientos, ya que siempre hemos marchado mano a mano. No vamos a marchar por separado ahora”.

Carta pastoral de Mons. De Castro Mayer (6 de enero de 1953): “Por su propia naturaleza, la fe no se contenta con lo que alguno llamase “sus líneas generales”, sino que exige la integridad y la plenitud de sí misma. Para que lo entendáis, os pondré un ejemplo con la virtud de la castidad. Con relación a ella, cualquier concesión toma el carácter de oscura mancha y cualquier imprudencia la pone en peligro toda entera. Hubo quien comparó el alma pura a una persona en pie sobre una esfera; en cuanto se conserva en posición de equilibrio, nada tendrá que temer, mas cualquier imprudencia la haría resbalar al fondo del abismo. Y, por esto, los moralistas y autores espirituales afirman unánimemente que la condición esencial para conservar la virtud angélica, consiste en una vigilante e intransigente prudencia. Precisamente lo mismo se puede decir en materia de fe. Cuando el católico se coloque en el punto de perfecto equilibrio, su perseverancia será fácil y segura. Este punto de equilibrio, sin embargo, no consiste en la aceptación de unas líneas generales cualesquiera de la fe; sino en la profesión de toda la doctrina de la Iglesia, profesión hecha no sólo con los labios, sino con toda el alma, abarcando la aceptación leal, no sólo de lo que el magisterio le enseña, sino aun de todas las consecuencias lógicas de esta enseñanza”.

Monasterio San José Octubre Noviembre 2016